Un asunto ‘Personal’

Una noche fui a una fiesta con la sonrisa en la matrícula y el motor averiado. Así solía salir en aquellos buenos tiempos en los que tanto sufrí, dispuesto a jugar reservando una pena en la manga. Era el cumpleaños de uno de los amigos que más contribuyeron entonces a que tirara por la borda lo que me esforzaba en conservar. Aún se lo agradezco. También a la chica que conocí en su casa, la que me habló por primera vez de Personal. No hace mucho volví a verla y por ella no pasan los discos.

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