Jorge Marazu en el manantial de Luz

IMG_20170810_100900

Una pareja de patos blancos chapotea en la pequeña laguna que adorna la entrada de Blascosancho, muy cerca del frontón viejo. Al otro lado se levanta el nuevo, construido junto a la ‘casa de los maestros’, hoy convertida en alojamiento rural. En ella habitó el niño Jorge Hernández Marazuela, quien años después adoptaría el nombre artístico de Jorge Marazu. La hora es todavía propicia para la siesta, por eso los patos de la laguna son aparentemente el único vestigio de vida que percibimos al llegar a este minúsculo pueblo de la moraña abulense. El sol de agosto se desploma sobre la llanura a través de una leve brisa, adueñándose con su luz primaria y cegadora del silencio de las calles vacías y de la quietud de los campos amarillos de cereal ya cosechado. Es la luz de la vieja Castilla, indiferente al tiempo y a las personas y fuente de inspiración para poetas, escritores y artistas de toda época y condición. La misma luz que refulge espléndida en Lumínica, el tercer disco de Marazu, que sale a la venta el próximo 22 de septiembre editado por Universal. Son precisamente esta luz y el rastro de ese puñado de canciones lo que esta tarde de verano nos ha conducido hasta aquí.

Sigue leyendo

Anuncios

Jorge Marazu: “No tengo el talento para defender algo en lo que no creo”

Jorge 1

Esta entrevista se concertó hace meses, la misma tarde en la que un whatsapp de Jorge Marazu vino a encender un fuego en el frío del invierno: “Te voy a pasar el disco que hemos grabado, a ver qué te parece”. Aún tendrían que ocurrir algunas cosas hasta que Escandinavia viera la luz a comienzos del verano, pero ahí estaban ya las canciones, poseedoras de una belleza intensa y conmovedora que la preciosa voz de Marazu, unida a la acertada producción de Toni Brunet, contribuía a realzar. El 23 de junio se estrenó por fin el disco, momento propicio para retomar la entrevista acordada, que profundizara en ese viaje que es Escandinavia. Con tal propósito músico y periodista llegaron a estar sentados ante un par de cervezas que finalmente quedaron intactas, porque a veces los planes de uno cambian los de los demás. Sin embargo todo acaba sucediendo, y lo que empezó a través del whatsapp una tarde de invierno culminó por skype una ardiente noche de este calorífico y parece que infatigable verano.

Sigue leyendo